jueves, 27 de mayo de 2010
Qué razón llevan algunos cuando dice que todos los artistas estamos locos.
Curiosa la noticia que leí anoche.
"¿Hay límites a la venta del arte, o al arte mismo?. Wim Delvoye ha vendido su última obra por 150.000 euros: un tatuaje sobre la espalda de un joven, cuyas obligaciones hacia el comprador se especifican en un contrato de 10 páginas. "Sí, es arte porque alguien ha pagado por ello".
El “lienzo” es Tim Steiner, un joven amante del arte y músico ocasional, la obra es una representación de la Virgen María junto a una calavera. Tatuarlas costó 35 horas durante los dos últimos años. El comprador se llama Rik Reinking, coleccionista alemán de arte transgresor y el intermediario ha sido la galería alemana De Pury & Luxembourg que junto a Delvoye se han repartido el 80% del desembolso de Reinking. El joven se ha llevado el 20%. A cambio, se compromete a exhibir y cuidar la obra. El nuevo propietario tiene derecho a verla periódicamente, es decir, a que Tim se levante la camiseta. También a exhibirla en un mínimo de tres eventos mundiales cada año.
El contrato estipula que tras morir Tim, el comprador arrancará la piel de su espalda y la colgará en un cuadro. Una cláusula prohíbe reclamarla a los herederos de Tim. Si el comprador muere antes, la obra pasará a sus descendientes. El “lienzo” no podrá ir en moto ni practicar deportes de riesgo."
Extraído de: http://www.todoloros.es/foron/informacion-general-de-otras-mascotas/3964-cerdos-tatuados-la-obra-de-wim-delvoye.html
Curiosa la noticia que leí anoche.
"¿Hay límites a la venta del arte, o al arte mismo?. Wim Delvoye ha vendido su última obra por 150.000 euros: un tatuaje sobre la espalda de un joven, cuyas obligaciones hacia el comprador se especifican en un contrato de 10 páginas. "Sí, es arte porque alguien ha pagado por ello".
El “lienzo” es Tim Steiner, un joven amante del arte y músico ocasional, la obra es una representación de la Virgen María junto a una calavera. Tatuarlas costó 35 horas durante los dos últimos años. El comprador se llama Rik Reinking, coleccionista alemán de arte transgresor y el intermediario ha sido la galería alemana De Pury & Luxembourg que junto a Delvoye se han repartido el 80% del desembolso de Reinking. El joven se ha llevado el 20%. A cambio, se compromete a exhibir y cuidar la obra. El nuevo propietario tiene derecho a verla periódicamente, es decir, a que Tim se levante la camiseta. También a exhibirla en un mínimo de tres eventos mundiales cada año.
El contrato estipula que tras morir Tim, el comprador arrancará la piel de su espalda y la colgará en un cuadro. Una cláusula prohíbe reclamarla a los herederos de Tim. Si el comprador muere antes, la obra pasará a sus descendientes. El “lienzo” no podrá ir en moto ni practicar deportes de riesgo."
Extraído de: http://www.todoloros.es/foron/informacion-general-de-otras-mascotas/3964-cerdos-tatuados-la-obra-de-wim-delvoye.html
viernes, 21 de mayo de 2010
jueves, 20 de mayo de 2010
...Y fue entonces cuando sus noches se volvieron arduas.
Desde que su otro corazón ya no latía justo en el vértice opuesto de la cama,
vió como todas sus ilusiones se iban desangrando gota a gota hasta perecer.
Dicen que los hombres nunca lloran, pero quien se resiste a lo que supone ver
con la intensidad de “la última vez”, de esa despedida…
Deja que las lágrimas resbalen y vayan destejiendo el nudo que se creó en tu
garganta cuando ella se marchó. Deja que se viertan sobre tu cuerpo,
limpiando así las heridas. Déjalas correr, que es peor cuando se llora sin
lágrimas…
Poco a poco, cuando pase el tiempo verás como el Sol no ha dejado de salir ni
una sola mañana desde que ella se fue, como los pájaros no han dejado de
cantar, ni las hojas de bailar arremolinadas al compás del viento.
Quizá el miedo te haya obligado a soltar alguna que otra sonrisa forzada pero
poco más...
Así, el daño te valdrá para abrir los ojos y ver más allá del corazón que ha
hecho del tuyo un puzzle.
Y esas lágrimas negras, con el Sol, formarán el halo de luz del arcoiris.
Jess B.
Recorrido de una lágrima
El dulce sabor del amor se tornó amargo. Pensaba que no acabaría nunca, que todos
nuestros capítulos irían proseguidos de un “Continuará…” y me equivoqué, él quiso
poner “Fin.”
Sus caricias me escribieron versos en la piel; caricias que descubro que fueron de
alquiler.
Ahora cuando mi mirada se posa por casualidad en una de estas cicatrices, se me
viene un recuerdo de aquello que no pudo ser. Me derrumbo…
Quisiera ser fuerte para poder decirle que su recuerdo ya no lleva alas, aunque la
cicatriz más profunda es la que me deja la cuchillada de esa despedida indefinida.
Ojalá algún día estas heridas me resulten ajenas, y dejen de ir cogidas de la mano de
su recuerdo. Ojalá el tiempo pueda hacer de mis tripas corazón, y borre este cuento
con final infeliz del que nunca fui princesa.
Ojalá dejase de mirarlas para recordarte…
¿Existe algún remedio para amortiguar esta caída?
Jess B.
miércoles, 19 de mayo de 2010
Se posaron sobre la cama, y lentamente fueron renunciando de todos aquellos ropajes
que les cubrían el cuerpo. Así, se conocieron cada poro a la perfección con la yema de
sus dedos. El vello se les erizó, nacieron escalofríos y el deseo despegó explorando el
cuerpo ajeno en un trueque de caricias.
Las puertas del placer no se abren por arte de magia… Una de las llaves se esconde tras
las caricias.
Jess B.
Se recomienda leer "Informe sobre caricias" de Mario Benedetti.
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